martes, 20 de julio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
PARTIÓ LA ABUELA DE LA CARRANGA.

“La mujer con quien comprendí las primeras tardes, sus piruetas de luz y los ecos del porvenir, la mujer que me enseño del campo sus sabores, la flor del fruto naciendo y en el cielo el sol quemando los trillos, esa mujer que repartía risas en el aire como semillas que colonizaban el espacio por el solo hecho de estar.
Esa mujer que me enseñó del amor sus mansedumbres, pero que me alejó del olvido advirtiéndome que la verdad era fundamental, es ahora parte de este hijo que asombrado ve nacer su canción de encuentro, porque solo quien pierde a un ser amado entiende la muerte y se reconoce en la vida.
Esta separación tiene su propia belleza, habita en ella una particular poesía, y es quien sabe de esos lenguajes el que vive su profundidad, porque entiende que siempre se puede regresar nuevo”. (A.R)
sábado, 1 de mayo de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
EL CARRANGUERO DE OZ
CONJURO
Espíritu del mámbe, mancha de plátano, germen de trigo, elementales de la tierra y acostumbrados consortes de la pequeña peinillada, del garrote, del súbito alarido de VIVA quien dice…
Convocados para este viaje, encontrados todos en la esquina sur de la mejor tarde de los últimos tiempos, todos movidos por el mismo deseo, llegar donde el gran sabedor de cuentos, donde el mítico tejedor de peroratas, para aprender de él el sendero por donde partir al encuentro de la fuente primigenia, de la raíz de los dulces bálsamos que abrirán los caminos de la percepción y darán sabiduría por de más a estos fieles seguidores, anónimos cultivadores de ensueños y paisajes.
Encontrados todos en el camino, de fondo como si fuera la banda sonora del último delirio de un enruanado que sospecha su tormento, suena una voz chillona, dicen los que de lenguas saben que son músicas de mundo, olodum, simón el bobito, Jackson y un lenguaraz de fauces postrimeras (raigones llaman en mi tierra) resuenan en un viejo radio transistor de marca difusa a la distancia desde la cual el narrador se ubica.
Apasionan las palabras que dan forma al cuento, la tierrita con las erres arrastradas no huele a capote; esa mezclilla de hojas muertas con patas de conejo, hormigas arrieras, olor a podredumbre, olor que alimenta la vida, hojas muertas, ramas muertas, arcoíris agonizantes, salmodias aprehendidas, chicha, aguardiente y desazón.
Entonces es la primavera y abril descubre las putas como flores prisioneras que en las mañanas despiden a sus maridos, Oz despierta y las diarios ni la mencionan, su hijo mas prolífico lee la prensa y no sabe que llegó la primavera, Oz despierta con desgano, está sola, las drogas no hacen mucho daño al barro, pero los inocentes llegan sin saber leer y los desahuciados se encuentran para bailar la última rumbita que les corresponde.
La primavera es tan solo en los almacenes de artesanos y las rutinas están más solas que una noticia de primavera en un país de analfabetos.
El ejecutivo se volvió asesino de indigentes de la canción, no hay quien compre, mejor te mueres, deja de soñar que tus palabras no venden, esto es otoño, que te crees, esto a nadie interesa, Oz no merece mas que el estrés que me llena la ciudad donde disparo a discreción canciones que solo hablan de discos vendidos y los otros con sus respetivas dudas yendo a su rutina.
Un joven vestido de negro camina la noche, fumando nubes y otros consorcios, amén de su postura promete mejor trato que un labriego enredado en surcos de tiple y dentelladas de papá, quién sabe que madre nuestra comprenderá sus rezagos del corazón, ponte el sombrero que el mago asentirá complacido, algo de jugoso en su bobería almacenará libaciones de futuros promisorios.
Así amanece cada mañana en la pequeña villa, transeúntes inmóviles y pensamientos veloces, pero donde mires es como mirar un dibujo, nada es real pese al gran esfuerzo que hacen las personas, las casas y los objetos para que los tomen por ciertos.
Rumbo a ella en busca del gran Mago que les devolverá el color a sus pretendidos sueños viajan estos jacarandosos “pelegrinos” esperanzados, confiados y convencidos que al final del camino sus respectivas vidas cambiaran.
JUANITA LA HIJA DEL CANELERO
Ella perdió las palabras por eso en vez de lenguaje hablado se hace entender con aromas, según situación o entelequia libera a través de la mirada (y en otras por sus poros) un cálido aroma de yerbabuenas o malvas, dicen que cuando se entrega todo su cuerpo se estremece y en agónico delirio se quiebra como astillas de canela impregnándolo todo de aquel aroma heredado del oficio de su padre.
Juanita está cansada, quiere dar cuenta al mundo a través de las palabras, pero no sabe los sonidos que les dan origen, no sabe conjugar el verbo, solo sabe aromar, por eso emprende camino en busca del gran Mago que le otorgará el don de la palabra y así podrá contar de sus perfumes y efluvios en cantilenas y romances.
MOISÉS EL NARANJERO
Desde que nació no ha patiboliao un merengue, se le chuecan las canillas desde que dio el primer paso en el corredor de anturios de su casa materna, su primer paso fue su único paso, ya que de ahí en adelante se la ha pasado trastabillando por la vida, por eso su mejor oficio lo hace sentado en la plaza al lado de los bultos de naranja que le llegan del campo en el que nunca a puesto un pie.
Alberga la esperanza de conocer a un personaje encantado del que le han contado increíbles historias, como esa de que endereza con el baile los senderos más torcidos y vuelve a los raíles los movimientos más desperdigados de las personas del pueblo.
Los ojos le brillan a Moisés cuando piensa que solo con tocar la ruana o el sombrero de aquel mítico ser bastará para sanarse y en la próxima fiesta salir al baile con la confianza de que la muchacha que lo trasnocha no lo mire con desprecio.
Un día emprende el tortuoso camino dando difíciles pero alegres y convencidos pasos que le acerquen a su sanador, que le alejen de su quietud.
NUBIA LA INDÓCIL
No sabe mirar, lo que ve no lo entiende y cuando habla no se hace comprender, usted “ni oye ni ve ni entiende” le dicen desde que era una niña, por eso ha de ser que ha pasado por todas las vicisitudes en sus escasos diecisiete años.
Esta mañana despertó sentada en el rio masticando un tulipán y en su mochila piedras envueltas en hojas de cuaderno con poemas suyos.
Dice que escribe versitos para acordarse de las cosas que quiere, pero cuando los lee no coinciden con su busqueda, Nubia camina descalza y siempre lleva puesto un vestido de flores; ella dice que el mundo ondea en el borde de su ruedo pero los demás no la entienden y de paso ella tampoco a ellos.
Quiere ser cantante, pero su voz se le atraganta, tiene muchas historias que quiere volver canción pero no sabe como.
Un pescador le cuenta que del otro lado del rio vive un hombre que le puede enseñar, ella sin dudarlo sale en su búsqueda convencida de que por fin entiende el rumbo que su vida ha de tomar.
BROCARDO EL DE LUENGAS BARBAS
El no tiene muy claro por que salió camino de Oz, no quiere ser buen parloteador, ni aprender a bailar, ni saber las mañas del canto popular, ni tiene necesidades que un mago le pueda satisfacer, sabe que tiene poco, pero también sabe que es justo lo que necesita, hace diez años no se afeita la barba, siempre lleva puesto un sombrero y cuando se ríe sus dientes brillan como estrellas, sus manos son gruesas y a pesar de ello saben de caricias y otras molduras.
Brocardo amaneció con animo de caminar y su humor le sugirió la ruta que lleva entre silbidos y mordiscos de espartillo, va contento contemplando el paisaje que se abre a su alrededor, camina sin afán como quien no quiere la cosa, pero decidido en sus pasos.
ENCUENTRO
Por un senderito pintado de amarillo que nace grande y se va haciendo pequeño en la distancia, se encuentran cuatro coloridos viajeros, van hasta el fondo del paisaje y se saludan, los hombres levantan su sombrero y enseñan la cabeza en un ademán que la mas joven no entiende pero le simpatiza, se cruzan palabras, se indagan, se huelen, se sostienen, se consuelan y los tres menesterosos deciden acompañarse y el hombre de mas edad que no tenia velas en ese entierro se les pega, pues al fin y al cabo solo salió a darle un airecito a su costumbre de andariego.
Al dar la vuelta al paraje del encuentro entraron a Oz y empieza su decepción: sobredosis, muecas aterradoras, ya no hay niñas de trencitas encantadoras cantando por prados coloridos con vaquitas blancas y negras de fondo, no hay siembras a la vista y de las pocas el fruto ya no le pertenece a su gente, es cuestión de otros.
Caminan hasta el lugar donde vive el gran Mago, una aterradora voz les recrimina su visita, por sus ojos hecha candela, sus voz descortés aúlla en el recinto, no escucha las peticiones, no quiere ser importunado, no hagan caso al hombre tras las cortinas, déjenme solo, tráiganme cinco guardias de pronto unas manos sudorosas me quieren dar un abrazo y no saben el horror que eso me provoca.
Los visitantes salen desesperanzados dejando atrás una perorata de viejo gruñón que se va haciendo cada vez mas débil: “no le hagan caso a estos bochornos, ahora canto mientras los músicos toman aguardiente y se van difuminando en escena, no es que estén borrachos solo es que humedecen un poco mis canciones áridas y artificiosas”.
Su viaje fue inútil, sus sentimientos devastados, caminaban en silencio se encontraron con el hombre de barbas que las había esperado sentado en una piedra del camino, le contaron de su desencuentro, de su tristeza, ahora deberían regresar cada uno igual como habían salido, se habían quedado con los crespos hechos.
FINITO
Brocardo sonrió y les dijo que lo que buscaban no estaba en poder de un hombre, que esas cosas hacían parte de todos y del todo, que buscaran en sus raíces y su identidad y tal vez encontrarían las respuestas, por lo pronto podría ayudarlos con su propia magia y así a cada uno le entrego el secreto para curar los males que aquejaban su existencia y como el narrador esta vez estaba mas cerca de los personajes se permite dar los detalles.
A juanita le conjura: “para el que no sabe trocar palabras, receta mejor es un pinche matado con cauchera y asado en fogón de reverbero, saca las palabras dichas y las por decir”.
A moisés le revela el secreto de la clara de huevo, untada en las rodillas endereza al mas zangarreto y ni que decir del patejota que ni jota de pasos puede dar, es el huevo un beneficio grande en el hogar.
A Nubia le receta la rila de gallina, como untura en el pescuezo ayuda para las paperas y si la rila es de gallo aligera y afina la voz, si el mal es de orzuelos huevo recién puesto caliente aún, eso sí permite ver más allá del porvenir
Así todos regresan felices y completos dejando atrás el disparate cultural de mitificar a mortales y mirando ahora con más empeño lo que pasa en sus vidas, escuchando y aprendiendo, haciendo y dejando hacer.
¿Para que más cuento?
Brocardo sigue por ahí sin ínfulas de mago llevando la magia en sus palabras y en los simples y sencillos culebreos de lo cotidiano.
Medellín, 16 de septiembre de 2009
Carlos Andrés Restrepo E.
martes, 13 de octubre de 2009
DE UN AMIGO DEL QUINDIO
El sábado 3 de octubre los escuché en Armenia, en la casa de Álvaro y Martha, sé que tienen su fotógrafa de cabecera, pero les tomé dos que les pueden gustar, - y si no las borran y no pasó nada
Bernardo Correa
domingo, 27 de septiembre de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
LOS DEMAS A MI PLIN
Se utiliza cuando una persona no se siente afectada por algún suceso o por cualquier otra circunstancia que atañe a otros.
Al parecer, el origen de esta expresión tiene relación con el general Juan Prim (1814-1870), antes de la Revolución de 1868, llamada "La Gloriosa"”. Algunos autores suponen que la expresión "A mí, plin" sería una corrupción de "A mí, Prim", lo cual se diría cuando a uno le preguntaran en aquellos tiempos tan políticamente turbulentos e inseguros por sus aficiones políticas.
miércoles, 13 de mayo de 2009
DERECHOS E IZQUIERDOS
La música carranguera tiene sonido propio, su vitalidad consiste en que sobre si misma ha creado los cimientos que le permiten su ondear en los campos que labran los que a ella la crean, su estructura armónica tiene la fe en el minimalismo europeo; lo dice todo en la brevedad de un primero quinto (reposo-tensión-reposo), ¿que mas músico que el que sabe decirlo todo sin el artilugio del adorno?
Sus voces hablan de lo que son: campo ó ciudad y los hallazgos que estas vivencias representan están en sus disposiciones de terceras de borracho ó primeras dobladas por encima por una voz chillona y nasal, el carranguero no piensa en movimientos oblicuos, en saltos, en escapatorias, en bordaduras, el carranguero canta por que es su forma de conectarse con el universo que le ronda y lo consigue.
Enseñarle a un CARRANGUERO el hacer música es un acto de desconfianza, enseñarle a cantar es una acto de ignorancia e irrumpir en su libertad de expresión reorientando sus textos y sus líricas es llevar a la mesa de disección el sueño de la individualidad, del libre albedrío de la identidad que nos ubica en un punto especifico del planeta.
Por eso lo mas sensato en estos tiempos de nueva aculturación, es abrir espacios para que los músicos se cuenten, se delaten, compartan sus formas particulares de hacer y sentir la música, tal vez en ese espacio que nos seguimos negando; encontremos métodos de creación y composición mas fantásticos, entrañables y mágicos que los rudimentos académicos con los que se pueda pretender enseñar a un papá a hacer hijos.
La Música Carranguera existe, por que el campesino ha tenido a su mano y en su Garganta la necesidad de contar su vida, permitamos que esa mano y esa garganta sigan fluyendo sobre si mismas, desconfiar de su dinámica constante es perder la Fe en lo que nos convoca.
Primero escuchemos, escuchemonos, abramos espacios para contarnos y cantarnos y luego estableceremos las estrategias para reforzar las necesidades musicales y socioculturales que demanda el Artista Campesino.
AR
lunes, 4 de mayo de 2009
PALABRAS QUE NOS LLEGAN

LA MÚSICA CARRANGUERA, sonó en el lugar de Fernando Gonzáles.
A los concurrentes amigos los unos, próximos por primera vez los otros, desconocidos se vale para algunos; les alborotó el alma los surrungueos de un género musical que con sus letras y melodias nos ha ido convenciendo de que nuestro Territorio Sonoro va más allá de la geografía y los concejos comunales.
Un amigable encuentro donde nos permitimos por primera vez en la ciudad, en un lugar de renombre cultural, hablar de lo popular y lo campesino sin tener que rayar en la vulgaridad y lo ordinario.
LA MÚSICA CARRANGUERA en Colombia es un movimiento que involucra a humanistas, investigadores, intelectuales y hasta a músicos.
Fue la primera de una serie de tertulias que haremos a lo largo de Todo el País, para ir convocándonos en torno a las músicas nuestras, a esas coplas, retahilas, dichos, trovas y cantas que entre sus líneas contienen las pistas para el retorno de nuestra identidad perdida.
Un amigo muy nuestro, de esos que parecen muy silenciosos pero que cuando hablan o escriben demuestran que no están perdiendo el tiempo en inutilidades,
¡válganos señor qué decimos! podría hacernos incurrir en el vértigo de sentirnos importantes... pero con amigos así decidimos correr el riesgo; por eso compartimos el siguiente texto que nos envió (se llama Hernan, pero no digan, publicaremos el texto con su seudónimo: "h")
PALABRAS QUE NO ME CALLO
Quizás las razones para cantar son las mismas que para callar,
Quizás las razones para decir son las mismas que para callar,
Quizás las razones para escribir son las mismas que para callar…
La diferencia es que cuando callamos dejamos al otro sin saberlas y nos las quedamos para nosotros.
¡QUE VIVA el que canta, el que dice y el que hace!, porque conjuran el silencio y le arrancan sus secretos.
¡Que valientes que son!, tienen el mismo miedo que los silentes pero no callan.
Su dicho, su letra, su hecho es su esencia puesta a la luz para otros, pero también para si mismos y es así como el propio canto se hace fortaleza, compañía y esperanza.
Siempre tendremos disculpas para callar, pero ustedes nos recuerdan que las mismas disculpas que nos sirven para escondernos en el silencio, sirven para sonreír o cantar, nos acuerdan que cuando cantas te acompañas, aunque solo lo hagas para ti mismo y siempre será mucho más fácil sonreír cuando te sientes un poco menos solo.
Gracias por tu canto, ¡gracias por no callar¡
h
miércoles, 22 de abril de 2009
martes, 14 de abril de 2009
PERFIL DE UNA VISITA
los alguitos con chocolate caliente y arepa de maíz sin pilar y los chismes y los recuerdos, y estos con sus risas y estas con sus respectiva dicha entre begonias y Novios que quedaban cortos al amoroso abrazo que la tarde le daba a los corredores, donde la luz también hacia de las suyas de manera caprichosa sobre las cortinas y calados de las ventanas.
Solíamos ver después a las tías cargadas con piecitos de todas las matas, aprovechando la luna menguante para robar dalias, amapolas, besos y ensueños,
como si la luna fuera la celestina de estos extravíos florales.
Nos quedaron algunos cuentos y poemas, varias canciones,
nos quedó el sentir del pueblo que no ha olvidado la conversa,
nos quedó la nostalgia, ahora que en vez de abrazo hacemos clic
y en vez de visitar los corredores entablados de los parientes y amigos
en busca del encuentro, nos buscamos en la Web
con la esperanza de no ser más que un recuerdo.
sábado, 4 de abril de 2009
SALVANDO MEMORIAS

La ruana es de lana, las ruanas de lana las hacen de las ovejas buenas, es decir de las ovejas vírgenes, de las otras (las impúdicas) yo no sé qué hacen, imagino que nunca llegan a ser ruana, poco valor tendrían en el mercado de los puritanos que es a los que más nos da frío.Mi ruana es de lana virgen, menos por el hueco de la mitad que es por donde meto la cabeza, yo le quité la virginidad a mi ruana, a cambio ella me cubre además del frío de los malos juicios y ataques de miradas externas, afuera de mi ruana todo es rumor, cuchicheos y despistes, pero solo ella sabe de los asuntos que se urden por debajo de su afelpado abrigo.Una ruana de lana virgen es calurosa, peluda, tiene unos chucitos que pican cuando está muy nueva, las personas de tierra fría llevan puestas las ruanas todo el tiempo, las señoras hacen destinos, los hombres caminan el campo y los niños juegan al cuspe y saltan charquitos.La ruana es muy práctica, prácticamente es un atuendo aparatoso, difícil de llevar, quien no tenga experiencia puede verse en problemas con su desplazamiento como quedarse enredado en un chamizo del camino, meter las puntas en el plato de cuchuco de trigo ó más trágico aún atorarse en la punta de una reja del cementerio como le pasó al mono espinosa una noche de rezos de ánimas recostado en un mausoleo; al pararse súbitamente movido por un repentino ataque de pánico su ruana engarzada en la punta ya mencionada se le antojó una mano de muerto halándolo al precipicio de la muerte, con tal suerte que quedó allí profundo hasta el amanecer, eso sí, no helado porque hasta en los momentos más difíciles las ruanas saben hacer bien su trabajo.Por eso yo que soy muy listo le corte un lado a mi ruana y ahora pueden verme montar en bicicleta, jugar a la pelota, elevar cometas, tomar cerveza, bailar carranga, esquivar espantos y protegerme de los miedos, con mi vulnerada pero linda ruana de tres lados.
Nobsa - Boyacá29 05 08
jueves, 2 de abril de 2009
PALABRAS MAYORES
LO FORMAL DE LO INFORMAL
DESDE LA CARRANGA Y TAL
Jorge Velosa R.
Abran ventanas, portones,
orejas y corazones
que aquí llega Torbellino
y con su permiso señores.
Soy el mejor cantador
de habidos y por haber
y si no la queren crer
vayan poniendo cuidao
y verán que por mi lao
los voy a tener un rato
metiendo hast’el mesmo gato
en mi cuento y mi conversa
que con tal que no me tuerza
será un bonito relato.
Cantador viene de canta
qu’es en lo que yo me amaño
y ellas de cualquier tamaño
de una vez me van saliendo
de pedradita y sintiendo
cad’un’e mis ocurrencias,
quen veces son mis querencias
y en veces mis ilusiones
y otras más mis decepciones,
dolores y amalayares
que cuando toy en pesares
me salen a borbotones.
Me salen a borbotones
pero tamién el desquite
no se me tarda ni un pite
cuando hay jormas y con qué
y’onde quera que yo ‘té
igual me verán gozando,
por que tar solo berriando
sin parar ni una migaja
es echase la mortaja
tando vivito y coliando.
Canto y canta se me vienen
por herencia y porque siento
hacer de mi pensamiento
parte de la mesma vida
y ella como es entendida
lo coge y me lo degüelve,
endespués que lo regüelve
con el otro’e los demás
pa que yo siga al compás
de lo que pasa y sucede
qu’es com’una canta puede
salir siempre ras con ras.
La canta es la mesma vida,
por eso, cuando se canta,
uno siente qu’es el tiempo
que sale por la garganta,
que sale y que va saliendo,
que sale y nunca se acaba;
tal vez en eso consiste
el secreto de una canta.
Qué viva el canto y la canta,
qu’el canto y la canta vivan,
porque son la retentiva
de mi diario acontecer
y si los llego a perder
tuitico se me derriba.
Que viva el canto y la canta,
qu’el canto y la canta vivan.
Si ya tamos onde tamos
y ya hay algo ‘e conocencia,
me dice l’inteligencia
que ora si me suelte a ver
si logro hacerlos meter
en esta, la gran corona
de onde sacó mi persona
lo que van a conocer.
(Fragmento de la obra inédita
Abran ventanas, portones, orejas y corazones,
de Jorge Velosa)
Y así, también informalmente, hemos ido llegando a lo que hoy se conoce como MÚSICA CARRANGUERA,
que como ya lo hemos dicho por ahí, es canto, pregón y sueño, pensamiento, palabra
y obra; un amor cotidiano con la vida y sus querencias y un compromiso con el arte popular.
Lo carranguero o la carranga es la compañía de quienes hemos encontrado en ella con qué arroparnos,
mostrarnos y expresarnos, para ganar un espacio de identidad y regocijo, a partir de lo tradicional
amasado con lo cotidiano y la creación colectiva y personal.
Espero que el venirme por los versos, no signifique que me esté yendo por las ramas, pero, por
razones de tiempo, opté por las comparencias ante esta comparecencia, y así recorrer una vía y dos
mandados: el primero, contarles con lo que se da en casa –la carranga–, mis pareceres sobre el valor
del saber y el quehacer cotidianos, sobre el magín y el atisbao de la vida, ora en junta, ora en familia
o, como diría don José Antonio Romero, de a uno mero; también sobre el cómo la parentela nacional se
da sus mañas para saber y recordar donde ponen las garzas y de qué manera lo crea, recrea y expresa,
lo organiza y renueva, para volverlo vida y camino, andares y destino.
Y en el segundo mandado, también mis pareceres desde lo carranguero, sobre algunas inquietudes,
que, como la Carta de Gracielita, llegaron volando, volando, y que así voy contestando con algunas
coplas populares de cabecera:
El que ojende escribe en l´água
y el ojendido en la piedra,
el que ojende se le olvida
y el ojendido se acuerda.
El que tiene plata compra
y el que tiene mulas vende,
y uno que no tiene nada
hasta con mirar ojende.
Dejen a la guacharaca,
déjenla jilar su lana,
que tamién ella querrá
su guacharaco con ruana.
El hombre hiere la tierra
con la reja del arado,
y ella le devuelve en frutos
todo el dolor que le ha dado.
(Copla popular argentina)
Mientras las culturas orales no sean vistas (es que generalmente no las vemos, ni las oímos y
menos las entendemos), decía que mientras no sean vistas, tratadas y arropadas con respeto, querencia
y convicción de pertenencia, difícilmente podrán existir y menos con dignidad y autonomía.
Yo no jui que nací bruto,
que que naiden menseñó,
que si alguien llega a enseñame
quen sabe quen juera yo.
Ay pueblito de mi alma,
ay pueblito tierra mía,
con muchísimas tabernas
y ninguna librería.
Esas coplas que yo canto
dizque las llaman folclores,
malaya nombres tan raros
que ponen esos señores.
Y esta de don Antonio Machado:
Si me tengo que morir
poco me importa aprender,
y si no puedo saber
poco me importa vivir.
Debería ser posible el diálogo, y ojalá equilibrado, entre las culturas académicas y las populares.
En ese caso, la jerga, el habla, o la indormia, como diría un paisano, es determinante y creo que es a
la academia a la que más le corresponde conocer a su interlocutora, para lograr el acercamiento y una mutua comprensión y beneficio.
Cambio y cambeo,
dijo una niña en el rodeo;
cambio mi marido por el suyo
porque el mío ta muy feo.
Qué haremos mi bien, qué haremos,
tan chanchirientos que tamos,
juntemos nuestros chanchiros
y un solo chanchiro hagamos.
Vámonos y puel camino
porque aquí no se ha podido,
hasta poderse se puede,
firmeza es lo que no ha habido.
De producirse este diálogo intercultural, ambas partes se van a sorprender gratamente ante sus
diferencias y coincidencias, se alegrarán de su mutua presencia, encontrarán que pueden y deben
coexistir y que con ese cambio y cambeo de saberes saldrán fortalecidas, revitalizadas y mucho más cercanas. El trueque intercultural es muy importante, de no haberlo, la cultura que está en desventaja también quedará sentenciada a la desaparición forzada.
Boyaquito sigo siendo
del pasado y del futuro,
con un láser en el pecho
y un cuncho de peliagudo,
con átomos enruanados
y satélite coplero,
con armadura de barro
y espíritu carranguero.
(Fragmento de la canción Boyaquito sigo siendo. J.Velosa)
Ayer pasé por tu casa,
mi muy querida Lizbeth,
pero estabas conectada,
conectada a la Internet.
(J. Velosa)
En un mundo cada vez más globalizado, para bien o para mal, el conocimiento, uso y aplicación
de las nuevas tecnologías y formas comunicativas, por parte de las culturas tradicionales, es muy importante
para su existencia. Internet y celulares con todas sus posibilidades, tecnologías computarizadas
para publicaciones impresas, sonoras, visuales, audiovisuales y todo lo habido y por haber. La amenaza
principal y más lamentable es que la permanente avalancha tecnológica arrase con esas manifestaciones
culturales y otras cuantas. Entonces, a la par con ello, debe haber siempre un ojo avizor que le ponga
el cascabel al gato y también un ente que las proteja y salga en su defensa.
Para los males de amor
cataplasmas del olvido
y caricias de otro amor,
pero seguido, seguido,
hasta calmar el dolor.
Esta noche va a llover
porque lo anuncia la luna,
un aguacero de besos
sobre la jeta de alguna.
Tres cosas hay en la vida,
todas a cual más de pior,
quien da dinero prestado,
quien da sus cosas al fiado
y quien sirve de fiador.
Sacristán que vende cera
y no tiene colmenar,
es señas que ta metiendo
las uñas en el altar.
Las expresiones de la tradición oral son improntas vitales de los pueblos, algo así como su cadena
de ADN cultural, una manera casi que natural de transmitir el saber y el sabor colectivos y, por tanto, un modo muy eficaz de educar, formar, compartir, divertir, crear y recrear, seleccionar, coexistir, y todo y así, señora Dolores.
Yo soy una palomita
que sin tener alas vuela,
yo soy la quitapesares
y también la ponepenas,
la tan fiel con sus adentros
que el que me los quiera ver
tiene que romperme el pecho
para poderlos saber.
(Adivinanza J. Velosa)
El hombre dice quererme
y tratarme como hermano,
sin embargo fierros pone
en mi boca y en mis manos.
(Adivinanza popular)
Yo era la que más corría
y a todas partes llegaba
y de verde se vestía
lo que a mi paso quedaba,
todos me quieren tener
pero muy pocos me cuidan
y eso que soy el secreto
el secreto de la vida.
(Adivinanza J. Velosa)
Profesora de primero,
mi cuaderno en blanco tengo,
dónde meto mi plumero,
ya que sin tintero vengo.
(Abraham Forero)
Écheme una y écheme otra,
que vengo de Saboyá,
porque antes no sabía nada
y este año sí sabo ya.
La presencia de las culturas orales y las tradiciones culturales en la educación formal e informal
debe ser no solo un ca-ca ca-ca careado propósito, sino un quehacer permanente, para el cual medios de comunicación, instituciones y sus propios; empresas y empresarios, gestores, artistas, maestros, mejor dicho, hasta el mono de la pila y el tigre mono, no podemos seguir pasando de agache. Hay que volver escenarios de cultura las casas, las calles y las plazas, las aulas, las oficinas y los templos; las cabinas de radio, televisión y sus congéneres, las neuronas de la publicidad, las rotativas de periódicos, las academias y bibliotecas, en fin, todo y todos tenemos que estar en la jugada y haciéndole a la sisaca, porque el que no mete no saca.
Mis amores son del campo
y yo vivo en la ciudad,
amores que van y vienen
no tienen seguridad.
La china que yo tenía
se jue pa la capital,
de nada valió querela
pues no quiso regresar.
(Fragmento de La China que yo tenía. J. Velosa)
Me late que en la relación campo-ciudad, incluida la cultura del verbo, el campo siempre ha
llevado del bulto o, como en el juego del trompo, el que ha pagado los quines.
A nosotros los del campo
no nos cantan el entierro
y nos ponen cruz de palo,
us no alcanza pa de fierro.
No somos ni más ni menos,
simplemente diferentes,
por eso yo lo respeto
y espero que me respete.
(J. Velosa)
De ese respeto, del que la copla habla, ejercido a lo bien, puede surgir un fecundo amancebamiento cultural urbano-campesino, donde, al final, la flor de la vida será la gananciosa, porque el espíritu y la mente barbecharán más libres los campos de la creación y del saber.
Cuatro días tengo de jiestas
a partir del día de hoy,
domingo, lunes y martes,
hasta el miércoles me voy,
eso es si me da la gana
o si no, pu´aquí me toy.
Ahorita me voy de aquí,
como todos lo verán,
y a la vuelt’e mis espaldas
sabe Dios lo que dirán,
que es maña del que se queda
hablar de los que se van.





